Tipos de anestesia


Los avances de la ciencia siempre han buscado el beneficio para el ser humano, lo cual se pone de manifiesto en las investigaciones relacionadas con las ciencias de la Salud. Una de las preocupaciones elementales es la disminución de las enfermedades y padecimientos que generen dolor.

Así pues se encontró en la cirugía un aliado para revertir un padecimiento humano con una intervención directa sobre el órgano afectado y en consecuencia se hizo necesario avanzar en el mecanismo que bloqueara el dolor durante la operación.

Surge así la utilización de medicamentos para bloquear la sensibilidad de una parte del cuerpo o de la totalidad del mismo, con el propósito de evitar el dolor y favorecer la relajación del paciente durante el acto quirúrgico.

Estos medicamentos bloqueadores de la sensibilidad y el acto médico de su aplicación conforman lo que denominamos como Anestesia.

¿Qué tipos de anestesia existen?

La Anestesia puede clasificarse en tres renglones o categorías generales.

Anestesia local

Este tipo hace referencia a la practicada mediante  la aplicación de un medicamento destinado a adormecer una zona determinada del organismo, como por ejemplo un área de la piel, una extremidad o bien sea las mucosas.

El paciente bajo los efectos de anestésicos de tipo local, puede encontrarse despierto o también puede encontrarse sedada. La sedación en estos casos suele indicarse para aquellos individuos muy nerviosos o ansiosos que podrían alterarse durante el procedimiento a pesar de no sentir dolor.

Este tipo de adormecimiento se utiliza habitualmente para practicar procedimientos o intervenciones de carácter dental o en aquellas practicadas por el dermatólogo.

En estos casos, el medicamento se dirige a alterar el funcionamiento del sistema nervioso para causar un adormecimiento en el área mientras se practica la intervención y dura incluso algunos minutos luego de la misma, para permitir sobrellevar el malestar.

La Anestesia de este tipo está destinada a emplearse en procedimientos de tipo ambulatorio o de poca envergadura que implican una intervención puntual y el paciente puede irse a su casa luego de practicada la misma.

Anestesia regional

Parecida a la local, este tipo se distingue por abarcar una zona más amplia que la anterior. En este renglón se incluye la Anestesia epidural.

El objetivo principal de la aplicación de este tipo de adormecimiento se dirige a dar comodidad al paciente mientras se realiza la intervención y luego de la misma. En muchos casos se combina este tipo con el siguiente por la envergadura de la operación.

Anestesia general

Esta clase de adormecimiento actúa sobre todo el organismo, por lo que el paciente queda inconsciente y se mantiene así por el tiempo que dure la operación. Las formas de introducir los medicamentos que inducen el estado de inconsciencia en estos casos son la intravenosa o la inhalación.

De este modo, al paciente se le suministran las sustancias mediante agujas en las venas o a través de gases inhalados por máscaras. La persona que recibe las mismas suele quedar bajo sus efectos por algún tiempo luego de la operación, durante el cual será monitoreada por los profesionales competentes.

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